domingo, 11 de marzo de 2012

ESO NO-DUAL

«Cuando se calla el ego, que es callar los recuerdos y es callar los proyectos, ahí está el “testigo” advirtiendo que la belleza, la inmensidad, la complejidad, la sabiduría y la conciencia lo invaden todo. El testigo comprende de inmediato que no hay sujetos ni objetos, que sólo hay “eso no-dual” que yo también soy» (Marià Corbí).

martes, 31 de enero de 2012

¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quien sabe?

Érase una vez un anciano que tenía un caballo para que lo ayudara a labrar la tierra y poder cultivar su campo. Un día, el caballo escapó a las montañas. Cuando los vecinos del lugar se acercaban al anciano para darle sus condolencias y lamentar su desgracia, el anciano les dijo: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quien sabe?

Una semana después, el caballo volvió con una manada de caballos salvajes; tantos que aquella miserable finca pasó a ser una de las que más animales poseía. Entonces los vecinos felicitaron al anciano por su buena fortuna. Pero, éste respondió de identica forma: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quien sabe?

Cuando el hijo del anciano intentó domar uno de aquellos caballos salvajes, cayó y se rompió la pierna. Todo el mundo consideró eso como una desgracia. No así, el anciano se limitó a decir una vez mas: ¿Mala suerte? ¿Buena suerte? ¿Quien sabe?

Una semana mas tarde, el ejército entró al poblado y fueron reclutados todos los jóvenes que se encontraban en buenas condiciones. Cuando vieron al hijo del anciano con la pierna rota, lo dejaron tranquilo ¿Había sido buena suerte? ¿mala suerte? ¿Quién sabe?

Todo lo que a primera vista parece un contratiempo puede ser el disfraz del bien , ya decía aquel viejo refrán, tan viejo pero tan usado “Las apariencias engañan”. Y viceversa: Todo lo que parece bueno a primera vista puede terminar siendo algo dañino que puede dejar cicatriz para toda la vida.

Seríamos más sabios si dejásemos de juzgar las cosas de buenas a primera y agradecieramos las cosas que nos van ocurriendo en el día a día.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Sobre el COMPARTIR

El maestro contó a sus discípulos la siguiente historia:
Varios hombres habían quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no podían ver casi nada. Pasó algún tiempo, y uno de ellos logró encender una pequeña vela. Pero la luz que daba era tan escasa que aún así no se podía ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurrió que con su luz podía ayudar a que cada uno de los demás prendieran su propia vela y así compartiendo la llama con todos la caverna se iluminó.
Uno de los discípulos preguntó al maestro:
- ¿Qué nos enseña este relato, maestro?
Y el maestro respondió:
- Nos enseña que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el que está al lado.
- Y también nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer mucho.
- El compartir nos enriquece en lugar de hacernos mas pobres.
- Los momentos más felices son aquellos que hemos podido compartir.
- Que Dios nos dé siempre la luz para iluminar a todos los que pasen por nuestro lado. La verdadera amistad es flor que se siembra con honestidad, se riega con afecto y crece a la luz de la comprensión. De igual modo si iluminas tu corazón con amor, puede que ilumines a otro corazón, así se pueden llegar iluminar a miles de corazones con amor.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Atrévete a volar

Un rey recibió como obsequio, dos pequeños halcones, y los entregó al maestro de cetrería, para que los entrenara.
Pasados unos meses, el maestro le informó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente, pero que al otro no sabía qué le sucedía: no se había movido de la rama donde lo dejó desde el día que llegó.
El rey mandó llamar a curanderos y sanadores para que vieran al halcón, pero nadie pudo hacer volar el ave.
Encargó, entonces, la misión a miembros de la corte, pero nada sucedió. Al día siguiente, por la ventana, el monarca pudo observar, que el ave aún continuaba inmóvil. Entonces, decidió comunicar a su pueblo que ofrecería una recompensa a la persona que hiciera volar al halcón.
A la mañana siguiente, vio al halcón volando ágilmente por los jardines.
El rey le dijo a su corte, "Traedme al autor de ese milagro".
Su corte rápidamente le presentó a un campesino.
El rey le preguntó:
¿Tú hiciste volar al halcón?¿Cómo lo hiciste?¿Eres mago?
Intimidado el campesino le dijo al rey: Fue fácil mi rey. Sólo corte la rama, y el halcón voló. Se dio cuenta que tenía alas y se largó a volar.