miércoles, 6 de junio de 2012

¿Por qué los gansos vuelan en "V"?

La ciencia ha descubierto que los gansos vuelan formando una V porque cada pájaro bate sus alas produciendo un movimiento en el aire que ayuda al ganso que va detrás de él. Volando en V la bandada completa aumenta por lo menos un 71% más su poder de vuelo, a diferencia de que si cada pájaro volara solo.

Cada vez que el ganso se sale de la formación, siente la resistencia del aire y se da cuenta de la dificultad de volar solo. Por lo anterior, de inmediato se incorpora a la fila para beneficiarse del poder del compañero que va delante.

Cuando el ganso que va en cabeza se cansa, se pasa a uno de los puestos de atrás y otro ganso o gansa toma su lugar. Los gansos que van detrás producen un sonido propio de ellos para estimular a los que van delante para mantener la velocidad.

Cuando una gansa o ganso enferma o queda herida, dos de sus compañeras se salen de la formación y la siguen para ayudarla o protegerla. Se quedan con ella hasta que esté nuevamente en condiciones de volar o hasta que muera. Sólo entonces las dos compañeras vuelven a la banda o se unen a otro grupo.

Parece que cuando compartimos una dirección común y tenemos sentido de comunidad, podemos llegar a donde deseamos más fácilmente y más rápido. Este es el beneficio del mutuo apoyo.

jueves, 12 de abril de 2012

De la CRUZ a la LUZ

La cruz está inscrita en la vida del hombre. Querer excluirla de la propia existencia es como querer ignorar la realidad de la condición humana. Hemos sido creados para la vida y, sin embargo, no podemos eliminar de nuestra historia personal el sufrimiento y la prueba. (Juan Pablo II)

jueves, 5 de abril de 2012

DÉJATE QUERER, PARA PODER QUERER

Infinitos son sus nombres: Unidad Divina que todo lo conecta (norte, sur, este, oeste, arriba, abajo y dentro); la Madre Tierra que nos da la vida, nos sustenta y nos cuida; La siempre brillante Luna protectora y sabía; las lágrimas de Ra (el Sol) que al caer sobre tierra modelaron del desierto a la humanidad; el Padre de todo que al exhalar su hálito de vida sobre el barro dio origen al hombre y a la mujer; La Luz que nos alumbra, nos guía y muestra el camino; la… ; el…

¿Cómo entender semejante grandeza desde nuestro ser finito? Quién haya probado sólo un instante la “infinitud” de alguno de sus nombres ya ha probado parte de la inmortalidad que nos espera. Para algunos será volver a esa corriente de la Unidad Divina; para otros volver a la Madre Tierra o a las arenas del desierto y resurgir de ella; para otros acceder a otra vida con una Luz que jamás se apaga y da un calor eterno.

Sólo en la Soledad de estar con uno mismo, sólo en la soledad de la vida (esa que alguna vez todos sentimos), sólo en ese ser y sentirse “vulnerable”, sólo en ese momento donde afloran los “miedos” es donde sentimos la breve, pero intensa experiencia de la inmortalidad. ¡Ese silencio que tanto miedo nos da y al que muchas veces nos resistimos ha de ser tan intenso, tan vivido! No hay otra manera de llegar que cruzar el desierto de nuestro corazón en total silencio y en total soledad.

Y es ahí, en ese momento, cuando salen todos nuestros “dragones” cuando aparece El o Ella, como un Padre o una Madre que vela a nuestro lado, como una Madre que está junto a su hijo doliente queriéndote con todo su corazón. Es entonces… cuando sentimos ese amor de madre que mitiga lo más hondo de nuestro ser. Es entonces… cuando la palabra AMOR cobra sentido, porque en ese estado interior de plena escucha es cuando uno se siente amado por… (ponle el nombre que quieras), se siente amado por… esa Madre tan cercana, es en ese estado donde se disuelven nuestras culpas, nuestros miedos, nuestras faltas, nuestras “paranoias”, nuestros…, nuestras…

En ese lugar interior, además, es donde experimentamos un cariño liberador; aprendemos a querer más limpiamente porque nos hemos sentido queridos de verdad. Ya no importan nuestros “fallos”, nuestras “culpas”, nuestros “sinsentidos”… Ya no importan el “mal” que hayamos hecho o nos hayan podido hacer, Ya no importan… porque la razón que nos mueve es querer al que tenemos al lado, a quien vemos y a quien no vemos.

La invitación es clara: Haz silencio todos los días, conéctate al “Todo que te quiere” (usa el nombre que quieras usar) y déjate querer (afectar) como un niñ@ por su Madre. En ese lugar Somos Nosotros Mismos en Esencia.

domingo, 11 de marzo de 2012

ESO NO-DUAL

«Cuando se calla el ego, que es callar los recuerdos y es callar los proyectos, ahí está el “testigo” advirtiendo que la belleza, la inmensidad, la complejidad, la sabiduría y la conciencia lo invaden todo. El testigo comprende de inmediato que no hay sujetos ni objetos, que sólo hay “eso no-dual” que yo también soy» (Marià Corbí).